martes, 11 de diciembre de 2007

PERDER LOS NERVIOS

Después de casi un año trabajando en Arabia Saudí, y ya casi marchándome, uno puede llegar a acabar muy quemado de negociar con las gentes del lugar. Y no solo hablo de los saudíes, si no también de los indios, pakistaníes, filipinos o bangladesíes que trabajan aquí. Cuando uno llama a una empresa para, por ejemplo, concertar entrevista, no imagina que será un proceso que llevará horas o días. Lo primero es conseguir que te cojan el teléfono, y si lo consigues el telefonista hará lo posible para evadirse del marrón lo más rápido posible. Por lo tanto no pretendas que éste haga otra tarea que no sea pasar el teléfono a otra persona. Normalmente cuando te transfieren las llamadas acabas en un pasillo sin salida, por lo que tienes que colgar y volver a llamar. Todo esta espera acompañada por melodías como:

- BSO del El Golpe
- Cánticos religiosos (muy chungo)
- Música de ascensor

Los recepcionistas se caracterizan por ser los más inútiles de las empresas y ni siquiera destacan por su educación, colgándote en cuanto se lían o respondiendo al teléfono con un mugido...tal cual!!

La dinámica general cuando quieres consultar algo es que la gente se va deshaciendo del marrón sucesivamente, por lo que, normalmente, acabas otra vez en una callejón sin salida, teniendo que repetir el proceso. El caso más extremo es el que le pasó ayer a una compañera de trabajo. En una llamada a Yemen (chungo de por sí), más concretamente al Ministerio de Finanzas (algo de seriedad esperada), la fueron pasando de personas hasta llegar al propio Ministro, que muy amablemente le dio el ¡¡¡número de teléfono que buscaba!!!

Todo este infierno está acompañado por el problema del idioma. Casi todo el mundo habla algo de inglés. Pero si te cruzas con alguien que no, tratará hasta la saciedad de explicarte lo que sea en árabe, aunque le hayas dicho claramente: “mafi arabi, mafi arabi” (no árabe, no árabe). Además los indios, pakis, etc, que trabajan en las empresas no se caracterizan por una pronunciación exquisita de la lengua de Shakespeare. Imaginad deletrear un correo electrónico a alguien que no distingue la i de la e, la p de b...por supuesto uno se aprende el alfabeto a lo Top Gun: alfa, bravo, charlie, delta, eco, etc.. En mis comienzos cuando tuve que deletrear la x (de equisese, claro), no se me ocurrió otra palabra que X-BOX, provocando la risa del interlocutor que seguro estaba pensando en las X-FILMS!!!!
Por supuesto todo esto hace que sea fácil perder los nervios e intentar atentar contra todo no occidental que se cruze en tu camino. Como aquel francés que harto de ineficiencias quemó un Corán en Yemen delante de sus empleados, provocando la ira de los habitantes contra toda la comunidad gala...Por lo tanto lo recomendable por las autoridades sanitarias, civiles y militares es respirar hondo y contar hasta diez...o más..!

5 comentarios:

Carlinhos dijo...

Muy divertido. Tienes que contarnos más sobre el francés ese, de dónde sacaste esa historia!

No vas a hacer un post-masalama conclusión??

Equisese dijo...

Si, debería..de hehco lo tengo pensado desde hace tiempo, a parte de uno sobre petróleo....a ver si me da tiempo!!!!

-=Tekena=- dijo...

QUE PEREZA!!!!!!
:P :P

Jotaele dijo...

te veo con el mono en España llamando a teléfonos de atención al cliente para volver a sentir la desesperación y el desamparo. Siempre podemos montar una linea 966, la linea de la desesperanza

Jose dijo...

Jeje estas que te sales si :D, a ver si te vemos pronto de vuelta por aqui